viernes, febrero 27, 2009

¿Reino o república independiente?

Jesús Mosterín: "Internet es el reino de la libertad absoluta".
"Se trata de un sistema donde nadie puede entrar para interferir o para prohibir. Ni los gobiernos, ni la Iglesia, ni los partidos políticos, ni los bancos... De hecho, incluso tengo dudas sobre la posibilidad de vigilar el uso de la pornografía a través de la red. Ahora bien, Internet supone una revolución en usos y costumbre, pero por supuesto no es la primera ni la más importante en la historia de la humanidad. Basta recordar, por ejemplo, lo que significó el Neolítico con la llegada de la agricultura y la sociedad sedentaria o la invención de la escritura o de la rueda, la construcción de las ciudades, la aparición de la imprenta o la llegada de la aviación. De todos modos, la cultura siempre ha tenido problemas de libertad de expresión y esa barrera la ha roto Internet definitivamente".

miércoles, febrero 25, 2009

VdeVivienda

Etiquetas:

Las tres religiones monoteístas

lunes, febrero 23, 2009

(NO) SE VENDE

viernes, febrero 20, 2009

Aula Abierta (Granada)

Etiquetas: ,

El secreto de Rita

Koyaanisqatsi (fragmento)

Etiquetas:

miércoles, febrero 18, 2009

Banglapiés

Etiquetas:

La bestia negra, de memoria





Ahí están, querido Wilfrid, los Reds de los años 80. Los años 80. Con Souness y Rush. Con Dalglish y Whelan. Con Bruce Globbelaar y Lee. Con Michael Robinson, que sólo después se quedaría en nuestro recuerdo. La bestia negra. Empezamos los 80 temiendo a los rojillos de Anfield y terminamos aplastados por la apisonadora de Sacchi, en San Siro, al final de la década. Los 80, en cambio, vuelven con los recuerdos del principio.

Oíamos narrar los partidos a Gaspar Rosetti. Aguantando la odiosa tutela de García y el sucinto comentario técnico de Jacinto de Sosa entre chupitos de Veterano y el cigarrillo BN. Al menos nos quedaba la entrañable voz de Domingo Balmanya y su riqueza de vida vivida, sus saberes positivos. Ay, aquella Antena 3. La de Martín Ferrand. Con Miguel Ángel García Juez y Luis Carandell y Luis Ángel de la Viuda, y Antonio Herrero... y, claro, Carlos Pumares y José Ramón Pardo. Qué radio.

Jugábamos aún al hula-hoop y al gol regañao en la bocacalle; ignorábamos qué era la Otan y no supimos cómo era un avión de combate -vendían fascículos para montar maquetas por piezas- hasta que Inglaterra ganó la guerra de las Malvinas, y después, cuando Estados Unidos invadió Granada; copiábamos en servilletas la solución al cubo de Rubik; masticábamos chicles Bang-Bang, comíamos regaliz y cambiábamos los tacos de cromos de la liga de fútbol; Uralde o Maceda o Carrete o Goicoechea o Esnaola o Landáburu eran apellidos que sabían a fútbol con clase;

aún vivía Juan Gómez, "Juanito", que llevaba el 7, era otro 7, ¿te acuerdas?;

aún las mujeres apenas iban a los estadios ni veían el fútbol televisado, como los intelectuales (salvo Manuel Vázquez Montalbán y Miguel Delibes) que aborrecían en público del juego y lo consideraban zafio y de mal tono;

sólo veíamos la primera cadena y el Uhf; echaban carta de ajuste y el himno nacional cuando terminaba la emisión; los debates de La Clave eran superaburridos; los anuncios publicitarios apenas se recuerdan y el "Un, dos, tres" era una pequeña tortura familiar-semanal en el cuarto de estar; los partidos casi no se televisaban entonces -uno el sábado por la tarde, creo-, pero se oía la radio a todas horas: por los patios de las comunidades de vecinos, en los primeros radio-casettes portátiles de los automóviles (Citröen GS, Talbot Horizon, Renault 12, Seat 124) y al fondo de las barras de los bares.

Por ejemplo, la voz de Héctor del Mar en Radio Intercontinental, que no dejó discípulos apreciables, como la de Víctor Hugo Morales.

Los años 80. Fueron los años donde todas nuestras pesadillas colectivas empezaron a formarse... la desindustrialización, la expropiación de Rumasa, la desaparación del Norte negro y blanco (el carbón y la leche cayeron en desgracia) mientras no se sabe qué nuevo nacía, Wilfrid. Dejaron sus lugares natales y muchos sus oficios, y cambiaron el campo por la ciudad, sin escalones intermedios. De aquella ilusión, hoy, según parece, sólo queda la roña del sueño: chaletes y casoplones, ciudades fantasma y, como lápida futurista, las Cuatro Torres del Real Madrid al final de la Castellana. Lo que nos rodea está hoy -así lo siento- más enriquecido y más envilecido, es más agraciado y más desagradecido, somos igual de ignorantes y estúpidos pero ya con una posición en el mundo... que ahora se tambalea. Y encima, estas cápsulas de recuerdos... para nada, sin posibilidad de olvido.

Naturalmente, no veré el partido de Champions. Mejor no acumular más recuerdos. Practicar la ataraxia: sin estímulos lograremos burlar al dolor. Además, este ya no es mi juego.

Etiquetas: , ,

lunes, febrero 16, 2009

Referendos que dan miedo

Repetir referendos... hasta que salga el sí. Venezuela o nuestra Unión Europea.

Qué democrático todo, ¿verdad?

Que no, que no, que no nos representan.

sábado, febrero 14, 2009

Música para cortarse las venas en San Valentín

Piensa en lo solo que estás en este mundo. Recuerda aquella sensación cuando, muy pequeño, tus padres te perdían en los grandes almacenes. Revive el momento en que te enteraste de que los Reyes Magos no existen y en la tarde, de verano pero llena de lluvia (en el alma), de tu infancia en que viste morir a Chanquete.

Y escucha con las orejas alicaídas esta música de Joe Hisaishi:


Corporaciones: Iberdrola

Sisando a tutiplén.



Pero todo sea por el bien de la ecología...





Etiquetas: ,

viernes, febrero 13, 2009

haciaeleste
















caribeatómico

Etiquetas:

domingo, febrero 08, 2009

vdv, dentro de las jornadas de okupación

Etiquetas:

viernes, febrero 06, 2009

De Rato de Metro, ¿es o no es nuestro Velázquez de bolsillo?


















De Callao a Red de San Luis




Etiquetas:

miércoles, febrero 04, 2009

Nuevos blogs

Desde Lavapiés surgen dos nuevos weblogs con la humilde y sana intención de cambiar el mundo.
Rehabiliración sostenible y Oil Creek

un saludo

martes, febrero 03, 2009

Un sueño más o menos literario

Este es, querido Matamitos, un sueño extraño que tuve la semana pasada, creo que el jueves a eso de las 6:00 a. m.

Estaba tranquilamente hablando con Jardiel Poncela en el Paseo de las Delicias y pasó una mujer de unos cuarenta años, de cuerpo todavía bastante estilizado y con ademanes de actriz.

Él, tan misógino, se quedó unos instantes hablando con ella, como a una amiga íntima, y la dejó marchar con melancolía.

"¿Esa es la mujer que aparece siempre en sus novelas, verdad, don Enrique?"

Y al darme cuenta de la insólita insolencia de mi pregunta, me desperté.

domingo, febrero 01, 2009

¡Tengo una pesadilla!: ¿pero existió alguna vez la nueva narrativa española?







Ahora que se dan las condiciones objetivas para ser escuchado cuando un cualquiera levanta la voz y dice: ¡oigan!, que lo que pendía de un hilo está a punto de romperse, me voy a la cama, querido von der Quelle, solito y ligero de preocupaciones. Enseguida entro en calor. Un coche-discoteca atruena la calle con música chusca: el chunda-chunda, techno pá tós, que ha sido banda sonora original de nuestros Años del Ladrillo. Con la barbilla en el embozo, empiezo a leer -ay, las modas y no las musas, que me tienen cautivo- un cuento de Richard Yates, "Mentirosos enamorados", que con una facilona alegoría (que no siempre riñe con el relato bien contado, profundo y perdurable) entre lo que tenemos y lo que creemos merecer, me deja dormido como un bebé.

Entro en el sueño plácidamente (como una heroína de cuento infantil, para entendernos), pero enseguida vuelan sobre el cielo de mi inconsciente, junto al Super-Ego, Emilio Botín, ataviado con un kimono, vendiendo pisos con descuento y chapurreando panocho; detrás aparecen el juez Marlaska, que lleva la cabeza tocada con un cachirulo, y Andrés Aberasturi (aunque como después soñé, en realidad, era una careta de Jon Sistiaga), ejercitando una suerte de sumo que, según entendí, era un combate figurado entre el Cuarto Poder y el Judicial que iban a emitir en ese programa de lucha libre de la cadena de tv Cuatro. Lo extraordinario fue cuando Pédro Pérez, líder del ¿G-14?, exhortaba al novelista Benjamín Prado a que escribiese una verdadera novela sobre la burbuja inmobiliaria, contando cómo los promotores inmobiliarios han sido incomprendidos, vilipendiados y dejados de la mano por una sociedad fieramente narcotizada que ha perdido los valores. Esto de los valores perdidos, pronúnciese la p explosivamente, como si los labios fuesen a descorcharse, lo repetía una y otra vez en su tórrido parlamento... hasta el punto que soñé que soñaba si no fueran los mísmisimos labios ectoplasmáticos del mísmisimo monseñor Rouco, no te digo más. En el momento en que el célebre autor de "Cobijo contra la tormenta" iba a iniciar la réplica, desperté...

Uf. Me llevó unos minutos aposentarme en mi minúscula camita, con la espalda aún dolorida, mientras la habitación blanca daba vueltas en remolino. Sudado y medio alucinado mi cabecita loca no acertaba a comprender. Pero cómo, ¿entonces ni "Belver yin" ni "El héroe de las mansardas de Mansard" ni "La dama del viento sur" ni "La media distancia" ni "El castillo de la carta cifrada" ni "El bandido doblemente armado" ni "Amado amo" ni "El doble del doble" ni "La escala de los mapas" ni "Escaleras en el limbo" ni "Escenas de cine mudo" ni "Amor, curiosidad, prozac y dudas" ni "El que apaga la luz" ni "El final de los buenos tiempos" ni "Os quiero a todos" son algo real, que viva en los manuales de literatura y en el recuerdo de algunas lectoras, si no en las estanterías de una neolibrería con neofondos y mucho escaparate, sí en los anaqueles añosos y polvorientos de una funcional biblioteca pública, sino tan sólo una maniobra orquestada por los poderes fácticos para distraer al pueblo llano con falsos molinos? Y entonces, querido, caí brutalmente en la cuenta de cuántos sobramos en este vanidoso mundillo de listas. Pase buen día de nieve.

Etiquetas: