domingo, mayo 22, 2011

Opción de voto. En Madrid

Para quienes vivimos en la Comunidad de Madrid, la única esperanza es que Aguirre no vuelva esta noche a ganar las elecciones. La presidenta regional llegó al poder tras el turbio asunto del 'tamayazo', y con la sospecha de que pudieron comprar los dos votos socialistas. El sainete de la investigación parlamentaria y la repeteción de los comicios... fueron el estrambote de una infumable astracanada ejpañola.

Pero es que además, Aguirre representa la punta de lanza de la derecha reaccionaria española, tan cercana a la extrema derecha como a cierto neoliberalismo económico estadounidense, unido a confesiones religiosas (grupos como los Legionarios de Cristo, entre los católicos, y las iglesias evangelistas). Es un peligro... hasta para Rajoy, partidario de una derecha menos estridente.

Por otra parte, aunque se deshizo enseguida de los consejeros infectados de corrupción en el sumario de la 'Gürtel', como López Viejo y Alfonso Bosch, que no dejaron los escaños en la Asamblea de Madrid, es imposible creerse que su relación con el amigo de confianza, Paco Correa, fuese fortuita. Las fotos de Correa y su esposa en El Escorial, en la boda de la hija de Aznar, es un álbum perfecto de la indecencia y la prepotencia... y un recuerdo imborrable; mientras que Fundescam no deja lugar a dudas de las íntimas relaciones entre el clan de Correa y los hombres de Aguirre.

Por todo ello, si vives en Madrid, la única opción si te acercas a las urnas es tener un objetivo: desalojar a Espe Aguirre del gobierno de la comunidad.

Por higiene.

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viernes, mayo 14, 2010

Sobre Josep Pla, espía en Marsella


Xavier Febrés en “Josep Pla, biografía del gran tipo” (Destino, 1997) también recoge el episodio marsellés según la versión que Adi Enberg dio a Cristina Badosa. Que se integran en el SIFNE (Servicio de Información del Nordeste de España), dedicados a “pasar” información sobre los barcos que parten con ayuda hacia la zona republicana. Algunos son hundidos en alta mar. Que están a las órdenes del político de la Liga Josep Bertran i Musitu. Escribe Febrés: “Josep Pla y Adi Enberg se instalaron en el piso nº 37 de la calle Cours Joseph-Thierry, que Bertrán i Musitu ofreció a Adi Enberg a cambio de sus servicios de secretaria de la organización. Los agentes de la República, como asimismo la policía francesa, localizaron la actividad de Pla en Marsella como agente subalterno del SIFNE, al igual que la de tantos otros colaboradores. El gobierno galo decidió desmantelar las organizaciones de espionaje franquista en su territorio y ordenó la detención de los miembros conocidos, entre los cuales se encontraba Adi Enberg. Huyó sola hacia la región central de Francia, mientras Pla se alojaba, a partir de julio de 1937, en el Hotel Astoria (...)” págs 179, 180.

Febrés también añade el perfil de Joan Fuster (La Vanguardia, 24 abril 1981) con la referencia a la guerra de España: “Durante la guerra de España, Pla se integró en el bando franquista. Me temo que por una sola razón: por miedo al trauma revolucionario, que ponía en peligro la propiedad privada. Hay quien cree en Dios, hay quien cree en los fantasmas, hay quien cree en el Manifiesto Comunista: Pla creía en la propiedad privada. No exactamente como creen en ella los acólitos y los burócratas de las multinacionales. Lo suyo era más arcaico: una fe agropecuaria que se remontaba al Derecho Romano o a los “Usatges”, no sé. No en balde era un hereu: modesto e hipotecado, pero hereu”.

La misma versión, más abreviada, es la que da Valentí Puig en “El hombre del abrigo” (Destino, 1998): “Pla tuvo que huir de Cataluña, amenazado de muerte por pistoleros de la FAI. Llega a Marsella. Etcétera...” (pág. 118)

elmundopordentro (blog/elmundo)

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